ARLINGTON.─ Los Astros de Houston firmaron una noche histórica en territorio rival. Tatsuya Imai, Steven Okert y Alimber Santa se combinaron para lanzar un juego sin hit ni carrera en la victoria 9-0 sobre los Rangers de Texas, el primer no-hitter de Grandes Ligas desde septiembre de 2024.
La hazaña comenzó con Imai, quien trabajó seis entradas sin permitir imparables, aunque tuvo que navegar momentos de descontrol con cuatro boletos. El derecho japonés, que había tenido un arranque irregular en su primera campaña con Houston, encontró su mejor versión en el Globe Life Field y dejó el partido con la historia encaminada.
Después de Imai, el bullpen completó el trabajo. Steven Okert se encargó del séptimo episodio y luego apareció Alimber Santa, quien vivió una noche inolvidable en su debut de Grandes Ligas. El dominicano retiró los últimos dos innings de forma perfecta y selló el no-hitter ponchando a Brandon Nimmo, después de que una revisión por ABS confirmara el tercer strike.
El cierre de Santa añadió un detalle histórico a la noche. Según reportes del Houston Chronicle, se convirtió en el primer lanzador desde al menos 1900 en participar en un juego sin hit ni carrera durante su debut en MLB, un inicio de carrera imposible de imaginar incluso para el propio relevista.
Para los Astros, fue el 18vo no-hitter en la historia de la franquicia y el quinto combinado, confirmando una tradición reciente de dominio colectivo desde el montículo. También fue su primer juego sin hit ni carrera desde abril de 2024 y una señal fuerte para un equipo que ha comenzado a recuperar ritmo en la temporada.
La ofensiva de Houston hizo que la joya monticular caminara con margen amplio. Christian Walker conectó un jonrón de tres carreras, Yordan Álvarez añadió un cuadrangular solitario en su regreso tras una breve ausencia física, y tanto Nick Allen como Christian Vázquez aportaron producción clave en una noche de 10 imparables para los visitantes.
El respaldo temprano fue importante. Houston anotó en el primer episodio, volvió a marcar en el cuarto y abrió definitivamente el partido con dos vueltas en el quinto y cinco más en el séptimo. La ventaja permitió que el cuerpo de lanzadores atacara sin cargar con la presión de un duelo cerrado.
Texas, en cambio, vivió una noche frustrante. Kumar Rocker permitió cuatro carreras en cinco entradas y la ofensiva nunca logró romper el dominio de los Astros. Los Rangers terminaron sin hits, con dos errores defensivos y sufrieron su cuarta derrota consecutiva, quedando cinco juegos por debajo de .500.
La victoria también reforzó el buen momento de Houston. Los Astros han ganado cuatro juegos seguidos y mejoraron a 5-2 en una gira de 10 partidos, justo cuando el equipo necesitaba estabilizarse después de un arranque irregular.
Más que una paliza, fue una noche de identidad para Houston: pitcheo profundo, relevo oportuno, defensa limpia y ofensiva con poder. Imai inició la obra, Okert la sostuvo y Santa la cerró con un debut que ya queda escrito en la historia de la franquicia.






