WASHINGTON.─ James Wood volvió a ser protagonista ante la organización que lo firmó originalmente. El jardinero conectó un jonrón de dos carreras en la quinta entrada y ayudó a los Nacionales de Washington a vencer 4-2 a los Padres de San Diego en el Nationals Park, resultado que les permitió quedarse con la serie.
El batazo de Wood llegó en un momento ideal para Washington. Con el partido todavía cerrado, el joven toletero descargó su jonrón número 16 de la temporada, una conexión de 113.8 millas por hora que reforzó su condición de pieza central en el crecimiento ofensivo de los Nacionales.
La historia tuvo un matiz especial porque Wood fue parte del cambio que envió a Juan Soto y Josh Bell a San Diego en 2022. Desde entonces, el jardinero ha pasado de prospecto de alto perfil a una de las caras más importantes del proyecto de Washington. Cada batazo ante los Padres añade una capa adicional a esa narrativa.
El poder no llegó solo por parte de Wood. Luis García Jr. también conectó jonrón solitario, mientras Andrés Chaparro aportó una carrera de seguro con un doble como bateador emergente en la séptima entrada. Esa producción fue suficiente para respaldar una buena labor del pitcheo local.
En la lomita, Zack Littell volvió a dar una salida eficiente. El derecho trabajó 6.1 entradas, permitió dos carreras y mantuvo a San Diego sin el batazo grande durante la mayor parte del juego. Su actuación continuó un buen tramo reciente y dejó el partido en manos del bullpen con ventaja.
La defensa de Washington también tuvo un papel decisivo, especialmente detrás del plato. Keibert Ruiz conectó dos hits y retiró a tres corredores en intento de robo, una contribución silenciosa pero clave para cortar posibles amenazas de los Padres.
San Diego intentó reaccionar con Jackson Merrill, quien conectó tres imparables, pero no pudo completar la remontada. Los Padres volvieron a sufrir para convertir tráfico en carreras y terminaron perdiendo por sexta vez en sus últimos siete partidos.
Para los Nacionales, la victoria confirmó una tendencia positiva. Washington aseguró su sexta serie consecutiva ganada o dividida, una señal de estabilidad para un equipo joven que empieza a competir con mayor consistencia.
Wood sigue siendo el rostro de esa evolución. Su mezcla de fuerza, paciencia y presencia física le da a Washington un bate capaz de cambiar juegos con un solo swing. Ante los Padres, el mensaje volvió a ser claro: el jugador que alguna vez perteneció a San Diego ahora está ayudando a construir algo serio en la capital.






