Los Tigres de Detroit encontraron una manera poco convencional de dominar a los Guardianes de Cleveland y cerraron su serie divisional con una victoria 3-0 en el Comerica Park, respaldados por una sólida presentación del venezolano Keider Montero y una defensa que convirtió prácticamente todo lo que Cleveland puso en juego.
La actuación tuvo un ingrediente histórico: ninguno de los lanzadores utilizados por Detroit consiguió un ponche durante las nueve entradas. Aun así, los Guardianes apenas pudieron conectar cuatro imparables y se fueron sin anotar, convirtiendo el triunfo de los Tigres en una de las blanqueadas más particulares de los últimos años en las Grandes Ligas.
Montero controla el contacto de Cleveland
Montero fue la pieza principal de la victoria. El derecho trabajó 6.1 entradas, permitió solamente tres hits y una base por bolas para mejorar su récord a 9-7.
En lugar de depender de los swings fallidos, el venezolano obligó a Cleveland a poner constantemente la pelota en juego. MLB reportó que consiguió nueve outs mediante rodados, mientras que los bateadores de los Guardianes hicieron apenas dos swings en blanco durante su presentación.
Uno de sus momentos más importantes llegó desde la primera entrada. Chase DeLauter avanzó hasta tercera después de conectar un hit, robarse la segunda base y aprovechar un error, pero Montero consiguió retirar a José Ramírez y Nathaniel Lowe para evitar que Cleveland inaugurara la pizarra.
Detroit aprovecha sus oportunidades
La ofensiva de los Tigres tampoco necesitó una producción abundante para respaldar a su cuerpo de lanzadores.
Detroit abrió el marcador en la tercera entrada. Javier Báez inició el episodio con un doble, Ben Malgeri fue golpeado por un lanzamiento y Gleyber Torres recibió una base por bolas para llenar las almohadillas. Dillon Dingler produjo entonces la primera carrera mediante un rodado que permitió anotar a Báez.
La ventaja aumentó en el sexto capítulo cuando Eduardo Valencia castigó una curva de Parker Messick y conectó un cuadrangular solitario por el jardín izquierdo. Fue el quinto jonrón de la temporada para Valencia y colocó el partido 2-0.
Detroit agregó una carrera de seguro en el octavo. Kevin McGonigle conectó sencillo y posteriormente se robó la segunda base antes de anotar gracias a un imparable de Spencer Torkelson hacia el jardín izquierdo.
El bullpen completa la obra
Después de la salida de Montero, Tyler Holton tomó el relevo y consiguió cinco outs permitiendo solamente un hit.
Kenley Jansen trabajó un noveno episodio perfecto para asegurar su salvamento número 15 de la temporada y completar la blanqueada. Cleveland terminó el encuentro limitado a cuatro imparables, dos de ellos conectados por el novato Chase DeLauter.
La particularidad estadística de la actuación convirtió el resultado en algo mucho más significativo que una victoria divisional.
Detroit se convirtió en el primer equipo de Grandes Ligas desde el 1 de julio de 2014 en completar una blanqueada sin registrar siquiera un ponche. Curiosamente, aquel antecedente también perteneció a los Tigres, cuando Rick Porcello lanzó un juego completo de cuatro hits contra los entonces Atléticos de Oakland.
De acuerdo con MLB, esta fue apenas la novena ocasión en la era del Comodín en que un equipo consigue una blanqueada sin ponchar a ningún bateador.
Detroit mantiene su buen momento
El triunfo permitió a los Tigres quedarse con dos de los tres enfrentamientos de la serie contra Cleveland y mejorar su reciente producción a nueve victorias en sus últimos 12 partidos.
Además, al momento de finalizar el encuentro, Detroit había escalado al último puesto de Comodín de la Liga Americana, aunque otros equipos involucrados en la lucha todavía tenían partidos pendientes durante la jornada.
Los Tigres tendrán ahora otro importante reto dentro de la División Central de la Liga Americana al recibir a los Medias Blancas de Chicago, mientras Cleveland regresará a casa para iniciar una serie frente a los Padres de San Diego.







