SAN FRANCISCO.─ Los Nacionales de Washington siguen jugando con una fórmula que les está dando resultados: atacar desde el primer inning, presionar con velocidad y obligar al rival a jugar cuesta arriba. Esta vez, Luis García Jr. conectó un jonrón de dos carreras en la primera entrada y Washington venció 6-3 a los Gigantes en el Oracle Park.
El batazo de García Jr. llegó después de un sencillo de James Wood para abrir el partido. Con ese swing, los Nacionales tomaron una ventaja que nunca soltaron y marcaron el tono de una noche en la que volvieron a castigar temprano al pitcheo de San Francisco.
Washington no necesitó una ofensiva abrumadora para controlar el juego, pero sí fue oportuno. Wood terminó de 4-3, con dos carreras anotadas, mientras Jacob Young agregó dos imparables y también pisó el plato en dos ocasiones. Esa producción desde la parte alta de la alineación mantuvo a los Nacionales en movimiento constante.
La ventaja se amplió en el séptimo episodio, cuando los Nacionales aprovecharon descontrol del bullpen de los Gigantes. San Francisco concedió boletos y permitió que Washington fabricara carreras adicionales sin necesidad de un batazo grande, un detalle que terminó pesando en un juego que aún estaba abierto.
En la lomita, Andrew Alvarez no tuvo una salida limpia, pero logró escapar de problemas. Permitió cinco hits y cinco boletos, pero salió del partido sin carreras en contra. Luego, Brad Lord heredó dos corredores y aunque permitió un doble de dos carreras, consiguió limitar el daño y terminó acreditándose la victoria.
Los Gigantes tuvieron oportunidades suficientes para cambiar el rumbo, pero volvieron a fallar en los momentos clave. San Francisco conectó nueve hits, uno más que Washington, pero dejó 13 corredores en base, su mayor cantidad en un juego de nueve entradas esta temporada.
Jung Hoo Lee mantuvo su buen momento al extender a 17 juegos su racha de hits, con un doble de dos carreras en el quinto inning. Bryce Eldridge también aportó con un jonrón solitario en el noveno y alargó su racha embasándose a 16 partidos, pero esos destellos no fueron suficientes para evitar otra derrota.
La caída dejó a San Francisco con su quinta derrota consecutiva como local. Los Gigantes han tenido tráfico en las bases, pero no han logrado convertir esas oportunidades en victorias, una tendencia que volvió a quedar expuesta ante Washington.
Para los Nacionales, el triunfo confirmó el buen momento de la gira. Washington mejoró a 4-1 en su recorrido de seis juegos por el Oeste y aseguró su segunda victoria seguida en la serie ante San Francisco. Además, mantiene una tendencia favorable en el Oracle Park, donde ha ganado series de forma constante en los últimos años.
La lectura es clara: los Nacionales han dejado de ser un equipo que solo compite por tramos. Con Wood embasándose, García Jr. aportando poder y una ofensiva que pega temprano, Washington está encontrando una identidad peligrosa. En San Francisco, volvió a demostrarlo.





