HOUSTON.─ Los Piratas de Pittsburgh siguen encontrando poder en los momentos grandes. Esta vez fue Oneil Cruz quien encendió la reacción con un jonrón de tres carreras en la sexta entrada, batazo que volteó el marcador y encaminó la victoria 10-6 sobre los Astros de Houston en el inicio de la serie interligas.
Cruz conectó su jonrón número 14 de la temporada, un batazo de 419 pies por el jardín derecho-central ante el exlanzador de los Piratas Mike Burrows. La conexión puso a Pittsburgh arriba 5-4 y cambió por completo una noche que había comenzado con ventaja para Houston.
La sexta entrada fue el punto de quiebre. Los Piratas fabricaron cuatro carreras en ese episodio: primero con el vuelacerca de Cruz y luego con otra vuelta anotada por Endy Rodríguez en una jugada de toque de Jake Mangum, combinada con un error en tiro. Mangum terminó igualando la mayor cantidad de hits de su carrera con cuatro imparables.
Pittsburgh volvió a mostrar que su ofensiva vive un momento peligroso. El equipo conectó tres jonrones en el partido: Rodríguez pegó un cuadrangular de dos carreras, Cruz agregó el batazo decisivo y Brandon Lowe remató más tarde con otro jonrón de tres vueltas en el octavo inning. Con ese batazo, Lowe recuperó el liderato interno del equipo con 15 cuadrangulares.
Los Astros habían iniciado con fuerza. Yordan Álvarez conectó su jonrón número 21, líder de la Liga Americana, en el primer episodio. Houston también recibió producción de su parte media de la alineación, pero no pudo sostener la ventaja una vez que el pitcheo comenzó a perder comando.
Burrows, quien enfrentaba por primera vez a su antiguo equipo, tuvo una salida difícil. Permitió seis carreras y volvió a ser castigado por el poder largo, incluyendo los jonrones de Rodríguez y Cruz. Para Houston, la derrota fue otra muestra de inconsistencia en una temporada que sigue dejando señales preocupantes.
Del lado de Pittsburgh, Bubba Chandler tampoco tuvo una apertura limpia, pero logró mantenerse en el juego lo suficiente para cortar una racha personal de siete salidas sin ganar. Permitió cuatro carreras, tres limpias, y recibió el respaldo ofensivo necesario para llevarse la victoria.
El cierre quedó en manos de Geovany Soto, quien ponchó a dos bateadores para asegurar su octavo salvamento. Con el triunfo, los Piratas extendieron a cuatro su racha de victorias y mantuvieron una seguidilla de nueve partidos consecutivos conectando al menos un jonrón.
Para Pittsburgh, el mensaje fue claro: cuando el poder aparece, puede cambiar cualquier partido. Cruz volvió a ser el detonante, Lowe puso el golpe de seguridad y los Piratas salieron de Houston con una victoria de carácter ante un rival que no pudo proteger su ventaja.






