SAN DIEGO.─ La primera serie de la temporada entre Padres de San Diego y Dodgers de Los Ángeles comenzó con ambiente de octubre. En un partido cerrado, intenso y definido por un solo swing, los Padres vencieron 1-0 a los Dodgers en el Petco Park y tomaron ventaja de medio juego en la cima del Oeste de la Liga Nacional.
El único daño del encuentro llegó temprano. En la primera entrada, el dominicano Miguel Andújar castigó un splitter colgado de Yoshinobu Yamamoto y conectó un jonrón solitario de 376 pies por el jardín izquierdo. Ese batazo, su cuarto cuadrangular de la temporada, terminó siendo suficiente para decidir un juego dominado por el pitcheo.
Andújar volvió a demostrar que ha sido una de las mejores historias ofensivas de San Diego. Firmado antes de los entrenamientos primaverales para un rol más limitado, el dominicano se ha ganado un espacio regular en la alineación. Tras su jonrón y un sencillo posterior, elevó su promedio a .298 y su OPS a .823, ambos líderes del equipo según MLB.com.
La gran figura de la noche, sin embargo, fue Michael King. El derecho lanzó siete entradas en blanco, permitió apenas cuatro hits, todos sencillos, otorgó dos boletos y ponchó a nueve, su cifra más alta de la temporada. King mantuvo a una de las alineaciones más peligrosas de MLB fuera de balance con una mezcla de cinco pitcheos y redujo su efectividad a 2.31.
Yamamoto también lanzó como as, pero cargó con una derrota injusta. El japonés completó siete entradas, permitió solo tres hits, dos boletos y ponchó a ocho. Fuera del batazo de Andújar, mantuvo a San Diego bajo control, pero la ofensiva de los Dodgers no pudo respaldarlo.
Los Dodgers tuvieron oportunidades, especialmente en los episodios finales, pero no lograron capitalizar. En el octavo, Jason Adam escapó de una amenaza con dos corredores en base y dos outs. En el noveno, Mason Miller abrió con dos boletos, pero recuperó el comando, dejó a ambos corredores varados y consiguió su 15to salvamento, la mayor cifra de Grandes Ligas al momento del reporte.
Otro factor silencioso fue la defensa de San Diego. El receptor novato Rodolfo Durán retiró a dos corredores en intento de robo, jugadas que cortaron posibles amenazas de Los Ángeles en un partido donde cada base tenía enorme valor.
La victoria no fue una paliza ni una exhibición ofensiva, pero sí una declaración. Los Padres derrotaron a los Dodgers en un duelo directo por el liderato divisional, ganaron el primer choque de una serie de tres juegos y demostraron que pueden competir en partidos de margen mínimo.
Para San Diego, el resultado confirma la importancia de su pitcheo abridor y de bates secundarios como Andújar. Para Los Ángeles, la derrota deja una lectura clara: incluso con una gran salida de Yamamoto, no hay margen cuando la ofensiva falla con corredores en base. En una división tan apretada, este tipo de juegos puede pesar mucho más adelante.






