ST. PETERSBURG.─ Los Rays de Tampa Bay siguen jugando como uno de los equipos más encendidos de las Grandes Ligas. Con una ofensiva arrolladora desde el primer inning, producción de toda la alineación y otra salida suficiente de Shane McClanahan, Tampa Bay venció 16-6 a los Orioles de Baltimore en el Tropicana Field, firmando su mayor cantidad de carreras en un partido esta temporada.
La ofensiva local fue una máquina. Los Rays terminaron con 16 carreras, 18 hits, ocho extrabases y siete boletos, igualando además su cifra más alta de bases por bolas en la campaña. Fue su juego más productivo desde el 31 de mayo del año pasado y su mejor noche ofensiva en casa desde una paliza de 16-1 sobre los Yankees en 2014.
Yandy Díaz marcó el ritmo desde la parte alta del lineup. El cubano bateó de 5-4, con dos dobles, cuatro carreras remolcadas y cuatro anotadas. Abrió el partido con doble y más adelante conectó un sencillo de dos carreras en el segundo episodio, entrada en la que Tampa Bay envió 10 bateadores al plato y fabricó cinco vueltas para tomar control temprano.
El dominicano Junior Caminero también volvió a ser protagonista. El antesalista conectó su jonrón número 13 de la temporada, un batazo de tres carreras durante otro rally de cuatro vueltas en el sexto inning. Caminero terminó con cuatro remolcadas, confirmando su papel como uno de los bates más peligrosos de un equipo que atraviesa un tramo de alto voltaje.
Tampa Bay también recibió aportes importantes de Ryan Vilade y Jonny DeLuca, quienes impulsaron tres carreras cada uno. Vilade se fue de 3-3, mientras DeLuca contribuyó en una noche donde los primeros cinco bateadores de la alineación combinaron de 24-13, con 15 carreras impulsadas, reflejo de una producción colectiva casi imparable.
McClanahan no tuvo su salida más dominante, pero sí recibió respaldo de sobra. El zurdo permitió cuatro carreras en cinco entradas, ponchó a seis y mejoró su marca a 5-2. Además, mantuvo su dominio histórico ante Baltimore, elevando a 7-0 su récord de por vida frente a los Orioles.
Baltimore intentó responder con poder. Adley Rutschman y Weston Wilson conectaron jonrones, mientras Pete Alonso tuvo una noche de tres imparables. Sin embargo, el daño temprano fue demasiado grande. El abridor Trevor Rogers cargó con la derrota tras permitir ocho carreras, siete limpias, en apenas 3.2 entradas.
La victoria confirmó el extraordinario momento de Tampa Bay. Los Rays han ganado 19 de sus últimos 23 juegos, tienen marca de 13-3 en mayo y mejoraron a 31-15, el mejor registro de la Liga Americana al momento del reporte. Más que una simple paliza, fue otra demostración de profundidad, paciencia y poder de una alineación que está castigando a sus rivales desde todos los ángulos.
Para los Orioles, la derrota deja otra señal preocupante en una temporada de altibajos: su pitcheo no pudo contener una ofensiva caliente y el juego se les escapó demasiado temprano. Para los Rays, en cambio, la lectura es clara: cuando Díaz marca la mesa, Caminero aporta poder y la parte media responde, Tampa Bay luce como un equipo capaz de ganar por cualquier vía.






