TORONTO.─ Los Azulejos de Toronto necesitaban una respuesta después de caer en el primer juego de la serie, y la consiguieron con drama hasta el último swing. Brandon Valenzuela conectó un sencillo de oro en la parte baja del noveno inning y Toronto venció 3-2 a los Filis de Filadelfia en el Rogers Centre.
El partido parecía inclinarse hacia Filadelfia cuando Bryson Stott conectó un doble remolcador en la alta del noveno ante Louis Varland, poniendo a los Filis arriba 2-1. Pero en el cierre del episodio, los Azulejos atacaron a Jhoan Durán, quien llegaba perfecto en sus primeras 16 oportunidades de salvamento de la temporada.
La reacción comenzó con Jesús Sánchez, quien abrió la entrada con su tercer hit del juego. Luego Yohendrick Piñango agregó sencillo y los corredores emergentes Myles Straw y Daulton Varsho avanzaron con un lanzamiento descontrolado. Straw anotó la carrera del empate y, poco después, Valenzuela disparó el batazo decisivo al jardín izquierdo-central.
El hit tuvo valor especial para Valenzuela, porque fue el primer walk-off de su carrera en Grandes Ligas. El novato sigue convirtiéndose en una de las historias más interesantes de Toronto: llegó con perfil de receptor suplente, pero su producción ha obligado al equipo a buscarle turnos, incluso con el posible regreso de Alejandro Kirk en el horizonte.
Uno de los tres puntos clave del triunfo fue precisamente la profundidad del roster. Toronto ganó con aportes de jugadores que no siempre ocupan los titulares principales: Sánchez encendió la ofensiva, Piñango extendió el rally y Valenzuela terminó una remontada que combinó contacto, velocidad y presión sobre el cerrador rival.
El segundo punto clave fue Dylan Cease. En su regreso de la lista de lesionados, el derecho ponchó a 11 bateadores en seis entradas, mostrando que no perdió filo competitivo durante su ausencia. Aunque permitió la primera carrera en el inning inicial, luego sostuvo un duelo de alto nivel contra Zack Wheeler.
Wheeler también estuvo brillante por Filadelfia. El abridor permitió solo una carrera en seis entradas y mantuvo a los Azulejos bajo control durante buena parte de la noche. El duelo entre Wheeler y Cease fue el tipo de choque de abridores que suele definir series importantes, pero esta vez el desenlace quedó en manos de los bullpens.
El tercer punto clave fue la capacidad de Toronto para ganar sin depender del batazo largo final. La carrera del empate llegó por una combinación de sencillos, corredores emergentes y un pitcheo desviado. Fue una victoria fabricada con detalles, justo el tipo de juego que puede cambiar el ánimo de un club en una serie cerrada.
Para los Filis, la derrota fue dolorosa porque tenían el juego en manos de uno de sus brazos más confiables. Durán sufrió su primera oportunidad de salvamento desperdiciada del año, y Filadelfia dejó escapar una victoria que habría asegurado la serie.
Para Toronto, en cambio, el triunfo igualó la serie y reforzó una señal positiva: los Azulejos han ganado tres de sus últimos cuatro partidos y siguen recibiendo respuestas de piezas jóvenes y veteranas. En una temporada que les exige consistencia, una victoria así vale más que una simple línea en la tabla.





