SANTIAGO, República Dominicana.─ La carrera por la clasificación en el todos contra todos de la Liga de Béisbol Profesional de la República Dominicana (LIDOM) sigue encendida. En la más reciente jornada, las Águilas Cibaeñas se impusieron a los Leones del Escogido con una jugada clave en los momentos finales, mientras que los Gigantes del Cibao consiguieron su primera victoria en diez juegos al vencer a los Toros del Este, rompiendo una racha negativa y manteniendo vivas sus aspiraciones.
Taveras decide en triunfo de las Águilas sobre el Escogido
En un partido de alta tensión deportiva, las Águilas Cibaeñas derrotaron 4–3 a los Leones del Escogido con un batazo oportuno de Leody Taveras que definió el juego en la entrada clave.
El encuentro fue parejo desde el inicio, con ambas ofensivas intercambiando ventajas y respuestas. Fue hasta la parte baja del episodio decisivo cuando Taveras, con sangre fría y precisión, colocó un hit oportuno que rompió el empate y colocó la carrera de la ventaja para los aguiluchos.
El bullpen amarillo supo preservar la mínima ventaja ante un Escogido que luchó hasta el último turno al bate. Este triunfo no sólo fortalece la posición de las Águilas en el Round Robin, sino que también destaca la capacidad de su alineación para responder con determinación en momentos de presión.
Gigantes consiguen su primera victoria en diez juegos y quiebran racha de los Toros
Los Gigantes del Cibao lograron una victoria vital para sus aspiraciones al derrotar 3–1 a los Toros del Este, poniendo fin a una racha adversa de diez juegos sin ganar.
El conjunto nordestano mostró un mejor control del juego, especialmente desde el montículo, donde los relevistas mantuvieron la ventaja y evitaron rallies peligrosos del rival. La ofensiva conectó hits oportunos y capitalizó los errores defensivos, fabricando las carreras necesarias para asegurar el triunfo.
Esta victoria no solo rompe una mala racha prolongada, sino que también devuelve oxígeno al equipo en una fase donde la clasificación se define por detalles. Para los Toros, la derrota representa un revés en un momento donde cada resultado impacta directamente en sus posibilidades de avanzar.






