Gerrit Cole volvió a lanzar como el as que los Yankees necesitan para el tramo decisivo de la temporada.
El derecho trabajó seis entradas de una sola carrera, consiguió ocho ponches y lideró a Nueva York en una victoria 6-1 sobre los Orioles de Baltimore en Camden Yards, resultado que permitió a los Yankees completar una barrida de tres partidos y extender su buen momento fuera de casa.
La actuación también tuvo un componente histórico.
Cole alcanzó 1,015 ponches con el uniforme de los Yankees, superando los 1,014 de Roger Clemens y escalando al 12.º puesto en la lista de todos los tiempos de la franquicia.
Baltimore tuvo su oportunidad desde el comienzo
Los Orioles amenazaron en la primera entrada y tuvieron la posibilidad de obligar a Cole a trabajar bajo presión desde temprano.
Pete Alonso conectó un sencillo y Gunnar Henderson recibió una base por bolas con un out, colocando dos corredores en circulación.
Cole respondió como suelen hacerlo los grandes abridores.
Ponchó a Samuel Basallo y posteriormente consiguió que Christian Encarnacion-Strand conectara una línea hacia la tercera base para terminar la amenaza sin permitir carreras.
Aquella secuencia terminó siendo el punto de partida de una noche completamente diferente.
Cole retira a 11 consecutivos
Después de sobrevivir al primer episodio, el abridor de Nueva York encontró ritmo.
Cole retiró a 11 bateadores consecutivos, limitando completamente a Baltimore durante buena parte de las entradas intermedias.
Su combinación de recta y lanzamientos secundarios mantuvo a los Orioles constantemente detrás en las cuentas.
Además, estableció una marca personal especialmente llamativa: lanzó strike con el primer pitcheo a 22 de los 23 bateadores que enfrentó, equivalente a una tasa de 95.7%, la más alta de su carrera en un partido.
Ese nivel de agresividad le permitió trabajar rápidamente y evitar conteos complicados.
Yankees proporcionan respaldo temprano
A diferencia de otras aperturas recientes, Cole sí recibió producción ofensiva suficiente.
Nueva York rompió el partido en la tercera entrada con un ataque de tres carreras.
José Caballero, Ben Rice y Heliot Ramos consiguieron remolcadas para construir una ventaja que permitió a Cole trabajar con mayor comodidad.
El apoyo resultó especialmente importante después de que el derecho hubiera cargado con una derrota en su apertura anterior frente a Toronto pese a permitir solamente dos carreras, una de ellas limpia, en seis entradas.
Esta vez el marcador estuvo de su lado.
Beavers rompe la blanqueada
Baltimore finalmente consiguió hacer daño en la quinta entrada.
Dylan Beavers abrió el episodio con un cuadrangular solitario que terminó con la racha de 11 retirados consecutivamente por Cole y produjo la única carrera de los Orioles durante la noche.
El batazo redujo momentáneamente la diferencia.
Pero Cole no permitió que la entrada se transformara en una amenaza mayor.
Se recuperó inmediatamente y continuó dominando hasta completar seis episodios.
El sexto inning trae historia para Cole
El momento más importante desde el punto de vista individual llegó en la sexta entrada.
Cole ponchó tirándole a Jackson Holliday para igualar a Roger Clemens con 1,014 ponches como miembro de los Yankees.
Poco después enfrentó nuevamente a Samuel Basallo.
El resultado fue otro swing fallido.
Ese ponche fue el número 1,015 de Cole con Nueva York y lo colocó solo en el 12.º lugar de la clasificación histórica de la franquicia.
Superar a Clemens tiene un peso especial debido al lugar que el siete veces ganador del Cy Young ocupa dentro de la historia del pitcheo de Grandes Ligas.
Cole continúa así avanzando entre algunos de los brazos más importantes que han vestido el uniforme de los Yankees.
García y Jones amplían la ventaja
Mientras Cole completaba su trabajo, la ofensiva volvió a responder.
En la sexta entrada, Luis García Jr. y Spencer Jones conectaron cuadrangulares, ampliando considerablemente la ventaja de Nueva York.
Ambos terminaron con tres imparables y dos carreras anotadas durante la noche.
La ofensiva de los Yankees finalizó con 11 hits, una producción mucho más cómoda que la registrada en algunos partidos anteriores de la serie.
Ryan Yarbrough termina el trabajo
Después de los seis innings de Cole, Nueva York no necesitó utilizar múltiples relevistas.
Ryan Yarbrough asumió el partido y trabajó las últimas tres entradas sin permitir hits para conseguir su tercer salvamento de la temporada.
La combinación Cole-Yarbrough limitó a Baltimore a solamente cuatro imparables y una carrera.
En total, ambos lanzadores consiguieron 12 ponches.
Fue una de las actuaciones de pitcheo más completas de los Yankees durante la serie.
Cole mantiene una excelente racha
La salida frente a Baltimore no fue un hecho aislado.
Cole ha permitido dos carreras limpias o menos en cada una de sus últimas cinco aperturas, una racha que comenzó el 28 de julio frente a los Medias Blancas.
Durante ese período ha registrado una efectividad de 1.47 en 30.2 entradas, permitiendo solamente cinco carreras limpias.
Ese rendimiento representa exactamente lo que Nueva York esperaba obtener de su principal abridor durante agosto.
Después de atravesar diferentes problemas físicos y períodos irregulares durante los últimos años, Cole parece estar recuperando continuidad justamente cuando el calendario empieza a adquirir mayor importancia.
Primera barrida desde el Juego de Estrellas
La victoria también representó un logro importante para el equipo.
Los Yankees completaron una barrida de tres partidos sobre los Orioles, su primera serie barrida desde el receso del Juego de Estrellas.
Nueva York había ganado los dos primeros encuentros de maneras muy diferentes.
El martes, Trent Grisham produjo las tres carreras en una victoria 3-1.
El miércoles, los Yankees se impusieron 5-3 después de romper el empate en la octava entrada.
El jueves fue completamente distinto.
Cole dominó.
La ofensiva produjo seis.
Y Baltimore nunca tuvo una oportunidad real de remontar después de las primeras entradas.
Cuarta victoria consecutiva fuera de casa
El triunfo también fue el cuarto consecutivo de Nueva York como visitante.
Ese tipo de consistencia adquiere mayor importancia en esta etapa de la temporada, cuando cada serie puede modificar considerablemente la carrera por la División Este y los puestos de Comodín de la Liga Americana.
Associated Press reportó que la victoria dejó a los Yankees a cuatro juegos del líder Tampa Bay en el Este de la Americana al finalizar la jornada.
La distancia todavía es importante.
Pero una barrida divisional ayuda.
Baltimore prolonga su mal momento
La situación fue completamente diferente para los Orioles.
La derrota extendió a cuatro partidos su racha negativa.
Baltimore tuvo oportunidades durante toda la serie, pero no consiguió mantener consistencia ofensiva.
Contra Cole, prácticamente toda la producción se redujo al cuadrangular de Beavers.
Kyle Bradish, por su parte, permitió tres carreras limpias en 5.2 entradas y terminó cargando con la derrota.
Un as funcionando en el momento correcto
Para los Yankees, probablemente la principal conclusión de la serie no sea únicamente la barrida.
Es el estado de Gerrit Cole.
Nueva York necesita que su rotación pueda proporcionar profundidad durante septiembre y, eventualmente, octubre.
Cole está empezando a ofrecerla.
Cinco aperturas consecutivas permitiendo dos carreras limpias o menos.
Una efectividad de 1.47 durante ese tramo.
Y ahora seis innings de una carrera en un partido divisional fuera de casa.
Otra marca dentro de una carrera destacada
El ponche número 1,015 con los Yankees sirve también como recordatorio del lugar que Cole está construyendo dentro de la historia de la franquicia.
Roger Clemens lanzó seis temporadas con Nueva York y formó parte de equipos campeones y contendientes.
Cole ahora lo supera en ponches con el uniforme a rayas.
Todavía tiene varios nombres por delante en la lista.
Pero cada apertura comienza a acercarlo un poco más.
Una noche completa para Nueva York
Los Yankees llegaron a Baltimore buscando recuperar estabilidad.
Se marcharon con tres victorias.
Grisham decidió el primer encuentro.
La ofensiva encontró respuestas tardías en el segundo.
Y Gerrit Cole dominó completamente el tercero.
El as permitió cuatro hits.
Ponchó a ocho.
Superó a Roger Clemens.
Y ayudó a completar la barrida.
Para Nueva York, fue exactamente el tipo de actuación que espera ver repetirse durante las semanas más importantes de la temporada.






