Junior Caminero ya no solo está encendido; está construyendo una racha histórica. El antesalista dominicano volvió a sacar la pelota del parque por sexto partido consecutivo y guio a los Rays de Tampa Bay a una victoria 4-0 sobre los Reales de Kansas City en el Kauffman Stadium.
El batazo llegó en el primer inning, casi sin darle tiempo al partido de acomodarse. Jonathan Aranda abrió el camino con un sencillo y, apenas unos minutos después, Caminero castigó el primer lanzamiento que vio de Seth Lugo, enviando un sinker pegado por encima de la cerca del jardín izquierdo.
La pelota viajó 425 pies y produjo dos carreras que marcaron el tono de la noche. Con ese swing, Caminero no solo puso arriba a Tampa Bay, también igualó el récord de la franquicia de los Rays con jonrón en seis juegos consecutivos.
La marca pertenecía desde 2010 a otro dominicano: Carlos Peña. Ese detalle le da un valor especial al logro, porque une dos generaciones de poder quisqueyano dentro de la misma organización. Peña fue durante años una referencia ofensiva para Tampa Bay, y ahora Caminero empieza a escribir su propio capítulo.
El impacto de la racha va más allá de los Rays. Caminero se convirtió en el jugador más joven desde 1900 en conectar al menos un jonrón en seis partidos consecutivos. Antes de él, esa distinción pertenecía a Ken Griffey Jr., quien lo logró en 1993 cuando tenía 23 años.
Caminero todavía no ha cumplido los 23. Lo hará este domingo, pero ya juega con una autoridad que parece de veterano. Su jonrón ante Kansas City fue el número 24 de la temporada, una cifra que confirma su salto definitivo como una de las amenazas de poder más importantes de Grandes Ligas.
El dominicano reconoció lo impresionante de ver su nombre junto al de una leyenda como Griffey. Para cualquier jugador joven, aparecer en comparaciones históricas puede ser abrumador. Pero Caminero lo está manejando con naturalidad, como si cada noche simplemente saliera a hacer lo que sabe.
La racha también coloca al antesalista cerca de una lista todavía más exclusiva. Si vuelve a conectar jonrón en el cierre de la serie, se convertiría apenas en el séptimo jugador en la historia de MLB con cuadrangular en siete juegos seguidos. El más reciente en lograrlo fue Mike Trout en 2022.
El récord absoluto de Grandes Ligas sigue siendo de ocho partidos consecutivos con jonrón, compartido por Dale Long, Don Mattingly y Ken Griffey Jr. Aunque todavía falta camino, Caminero ya está lo suficientemente cerca como para que cada turno suyo se convierta en un evento.
Sus números recientes explican el asombro. En sus últimos ocho juegos batea .452, con nueve jonrones y 20 carreras impulsadas. Esa es la mayor cantidad de vuelacercas en un tramo de ocho partidos para un jugador de 22 años o menos desde al menos 1900.
El manager Kevin Cash admitió que se está quedando sin palabras para describir lo que está haciendo Caminero. No es una exageración. Cada noche parece traer una nueva marca, una nueva comparación histórica o un nuevo batazo capaz de cambiar el partido de inmediato.
Sus compañeros también viven el momento con asombro. Nick Fortes lo explicó de forma sencilla: hay jugadores que entran en ritmo, pero el ritmo de Caminero es distinto al de la mayoría. Cuando recibe un pitcheo que puede atacar, simplemente no lo falla.
La victoria también fue importante para Tampa Bay. Los Rays sumaron su séptimo triunfo consecutivo, igualando su racha ganadora más larga de la temporada, y se convirtieron en el primer equipo de la Liga Americana en llegar a 50 victorias.
Caminero ha sido el motor principal de ese impulso, pero no el único factor. Cedric Mullins también conectó jonrón ante Lugo y produjo otra carrera más adelante, mientras la ofensiva de Tampa Bay extendió a seis juegos seguidos su racha con múltiples cuadrangulares.
El pitcheo completó la fórmula. Shane McClanahan brilló en su regreso tras recibir descanso adicional y trabajó seis entradas de apenas tres hits, sin boletos y con cuatro ponches. Su comando permitió que los Rays controlaran el juego de principio a fin.
La defensa de Caminero también mereció atención. Después de un inicio de temporada complicado en la antesala, el dominicano ha mostrado avances claros. Ante los Reales inició dos dobles matanzas y atrapó una línea poderosa de Bobby Witt Jr. para cerrar el tercer episodio.
Ese crecimiento defensivo es importante porque amplía su valor. Caminero ya no solo está siendo noticia por los jonrones; también empieza a consolidarse como una pieza más completa para un equipo que pelea en la parte alta de la Liga Americana.
El contexto dominicano hace la historia todavía más especial. Caminero igualó una marca de Carlos Peña, viene de una racha que también recuerda al poder reciente de Rafael Devers y representa una nueva generación de bateadores quisqueyanos capaces de dominar titulares en MLB.
A esta altura, cada juego de Caminero se sigue con expectativa. No se trata solo de si conectará un hit o producirá una carrera, sino de si volverá a hacer historia. Su poder ha convertido cada turno en una posibilidad real de récord.
Junior Caminero está jugando como una estrella en pleno ascenso. Los Rays ganan, el clubhouse se maravilla y el béisbol dominicano celebra. Su sexto juego seguido con jonrón ya igualó una marca de franquicia; ahora la pregunta es hasta dónde puede llegar esta racha.
Adam Berry / MLB.com







