Miguel Rojas solo necesitó un lanzamiento para cambiar la historia del partido. El venezolano entró como bateador emergente en la séptima entrada y conectó un jonrón solitario que rompió el empate, guiando a los Dodgers de Los Ángeles a una victoria 4-3 sobre los Rays de Tampa Bay en el Dodger Stadium.
El batazo llegó en un momento de máxima tensión. El juego estaba igualado 3-3 desde el segundo episodio, y ambos equipos habían encontrado la forma de neutralizarse durante buena parte de la noche. Con un out en la parte baja del séptimo, Rojas tomó turno por Alex Freeland y atacó el primer envío del relevista Steven Matz, enviando la pelota hacia las gradas del jardín izquierdo.
La conexión terminó siendo la diferencia del encuentro. Para Rojas, fue su segundo jonrón como emergente en Grandes Ligas; para los Dodgers, el primero de ese tipo en la temporada. Más que una estadística, el batazo reforzó el valor de un veterano que sigue respondiendo en situaciones específicas, aun cuando no inicia todos los partidos.
Tampa Bay había comenzado mejor. Los Rays tomaron ventaja 3-0 en la parte alta del segundo inning, apoyados en un jonrón de dos carreras de Ryan Vilade y una jugada de toque suicida que aumentó la presión sobre el abridor Eric Lauer.
Los Dodgers respondieron de inmediato en el cierre de ese mismo episodio. Mookie Betts abrió con doble, Max Muncy se embasó con un sencillo dentro del cuadro y Kyle Tucker trabajó un turno largo antes de conectar un jonrón de tres carreras que empató el partido. Ese swing cambió el ánimo del estadio y evitó que Tampa Bay tomara control absoluto del juego.
Tucker también fue protagonista a la defensiva. En el tercer inning, Jonathan Aranda intentó anotar desde segunda con un sencillo de Ben Williamson, pero Tucker realizó un tiro potente y preciso desde el jardín derecho para ponerlo out en el plato y mantener el empate. Esa jugada terminó siendo tan importante como su cuadrangular, porque evitó que los Rays recuperaran la ventaja.
Eric Lauer logró estabilizarse después del mal segundo episodio y completó seis entradas de tres carreras. Aunque no se llevó la victoria, su capacidad para recomponerse permitió que los Dodgers mantuvieran el partido al alcance hasta que la banca produjo el batazo decisivo.
El relevo de Los Ángeles hizo el resto. Kyle Hurt lanzó una entrada sin permitir carreras y se apuntó la victoria, mientras Tanner Scott retiró el noveno episodio en orden para conseguir su octavo salvamento de la campaña.
Para los Rays, la derrota fue frustrante. El equipo fabricó ventaja temprano, pero no volvió a anotar después del segundo inning. Además, la racha de 27 juegos consecutivos embasándose de Yandy Díaz llegó a su fin en una noche de 0-5.
Los Dodgers, en cambio, abrieron su estadía en casa con una victoria de carácter. Venían de una gira irregular y necesitaban arrancar con firmeza ante un rival competitivo. Lo hicieron combinando poder, defensa y profundidad desde la banca.
La noche terminó perteneciendo a Rojas, un jugador que ha construido su valor con experiencia, preparación y capacidad para responder sin importar el rol. Esta vez no fue titular, pero su swing fue el más importante del partido. En una temporada larga, ese tipo de aportes puede marcar la diferencia para un equipo con aspiraciones grandes.







