NUEVA YORK.─ Los Rangers de Texas necesitaban una reacción después de tres derrotas consecutivas, y la encontraron con una combinación ideal: dominio monticular de Nathan Eovaldi, ofensiva temprana y otra noche productiva del dominicano Ezequiel Durán.
Texas venció 6-1 a los Yankees de Nueva York en el Yankee Stadium, cortando una racha de cinco triunfos del conjunto del Bronx y consiguiendo su primera victoria con más de cinco carreras anotadas desde el 23 de abril.
Durán volvió a ser una pieza importante dentro de la alineación de los Rangers. El dominicano produjo con un doble remolcador y también agregó un elevado de sacrificio, confirmando el buen momento que atraviesa con el bate. Su aporte ayudó a Texas a construir ventaja temprano ante Will Warren, quien permitió seis carreras y siete hits en apenas cuatro entradas.
La actuación de Durán llega en un momento clave para su rol dentro del equipo. Con Josh Smith en la lista de lesionados, el dominicano ha aprovechado la oportunidad para ganar más tiempo de juego y demostrar valor como jugador versátil, capaz de responder en diferentes posiciones y situaciones ofensivas.
El respaldo ofensivo de Texas no dependió solo de Durán. Corey Seager conectó jonrón y también produjo con sencillo, mientras Evan Carter aportó otro cuadrangular para darle profundidad al ataque. Los Rangers castigaron temprano a Warren y jugaron con ventaja durante casi toda la noche.
Pero el gran protagonista del partido fue Nathan Eovaldi. El veterano derecho, exlanzador de los Yankees, trabajó ocho entradas, permitió solo tres hits, ponchó a ocho y no otorgó boletos. Su única mancha fue un jonrón solitario de Aaron Judge en el sexto episodio, el número 15 del capitán de Nueva York en la temporada.
Los Yankees, que venían en uno de sus mejores tramos de la campaña, tuvieron una noche apagada. La ofensiva apenas logró cinco corredores en base y fue limitada a menos de dos carreras por quinta vez en la temporada. Judge evitó la blanqueada con su cuadrangular, pero Nueva York no pudo construir amenazas reales ante el control de Eovaldi.
Para los Rangers, el triunfo representa más que una victoria aislada. El equipo necesitaba cortar la mala racha, recuperar confianza ofensiva y confirmar que jugadores como Durán pueden darle energía a una alineación que ha buscado consistencia. Esta vez, Texas tuvo pitcheo, poder y producción situacional.
Durán, por su parte, sigue sumando argumentos para mantenerse en el terreno. Su capacidad para producir carreras, defender varias posiciones y responder cuando recibe oportunidades lo convierte en una pieza cada vez más útil para unos Rangers que buscan estabilizarse en una temporada exigente.






