SAN FRANCISCO.─ Oneil Cruz volvió a demostrar que su combinación de poder y velocidad lo coloca en una categoría especial dentro de la historia de los Piratas de Pittsburgh. El dominicano conectó su décimo jonrón de la temporada y también sumó otra base robada, alcanzando una marca que solo había logrado Barry Bonds en la franquicia.
Cruz se convirtió en apenas el segundo jugador en la historia de los Piratas con al menos 10 cuadrangulares y 10 bases robadas en los primeros 41 juegos de una temporada. El único antecedente pertenecía a Bonds, máximo jonronero histórico de las Grandes Ligas y una de las figuras más completas que han pasado por Pittsburgh.
El batazo llegó en la quinta entrada, con dos outs, durante el partido que los Piratas terminaron perdiendo 7-6 en 12 entradas ante los Gigantes de San Francisco. Aunque Pittsburgh no pudo cerrar el encuentro, la actuación de Cruz volvió a ser una señal del impacto que puede tener cuando logra juntar disciplina, fuerza y agresividad en las bases.
La noche fue cambiante de principio a fin. Los Piratas llegaron a tomar ventajas de dos carreras en diferentes momentos, apoyados por producción de Nick Gonzales, un jonrón de Konnor Griffin, el propio aporte de Cruz y un doble remolcador de Spencer Horwitz en entradas extras. Sin embargo, San Francisco respondió una y otra vez hasta terminar dejando en el terreno a Pittsburgh.
Los Gigantes encontraron vida en los momentos decisivos. Willy Adames produjo un batazo clave en el décimo episodio, Heliot Ramos conectó jonrón y Jesús Rodríguez terminó definiendo el juego en el inning 12 con un sencillo corto con las bases llenas. San Francisco remontó tres desventajas de dos carreras en una noche de alto desgaste para ambos bullpens.
Para Pittsburgh, la derrota fue dolorosa por la forma en que se escapó. El equipo tuvo oportunidades para cerrar el juego, pero no logró contener las respuestas de los Gigantes en los episodios finales. Aun así, el desempeño de Cruz dejó una nota positiva y reforzó su valor como una de las figuras más dinámicas del club.
El dominicano no solo está produciendo con el bate largo; también está presionando con sus piernas. Esa mezcla es la que lo acerca a nombres históricos como Bonds y lo convierte en un jugador diferente dentro del panorama actual de MLB. En una liga donde pocos peloteros combinan poder real con velocidad de impacto, Cruz sigue construyendo una campaña que puede terminar siendo una de las más completas de su carrera.
Para los Piratas, el desafío será transformar esas actuaciones individuales en victorias. Para Cruz, el mensaje vuelve a ser claro: cuando está saludable y en ritmo, puede cambiar un juego de múltiples maneras.






